El fallo unánime que revive el caso de una mujer de Ohio facilitará que personas de grupos mayoritarios, como las personas blancas o heterosexuales, presenten demandas por “discriminación inversa”.
La Corte Suprema revivió este jueves la demanda de una mujer que alegó haber sido discriminada en el trabajo por ser heterosexual.
El fallo unánime podría facilitar que en algunas partes del país las personas de grupos mayoritarios presenten demandas por lo que se conoce como “discriminación inversa”.
El fallo revoca el criterio de tribunales inferiores que habían dictaminado que, para que un caso proceda, una persona de un “grupo mayoritario” debe cumplir unos estándares más altos que un miembro de un grupo minoritario.
Marlean Ames demandó al Departamento de Servicios Juveniles de Ohio bajo el Título VII de la Ley de Derechos Civiles que prohíbe la discriminación en el trabajo basada en el sexo, después de que una mujer lesbiana obtuviera un ascenso en un puesto a la que ella aplicó. Ames fue luego colocada en una posición inferior y su antiguo puesto fue asignado a un hombre gay.
La magistrada liberal Ketanji Brown Jackson escribió en el dictamen que “el Título VII no impone un estándar tan alto para demandantes que pertenecen a grupos mayoritarios”.
Ames trabajó para la institución desde 2004, pero la disputa surgió después de que comenzó a trabajar bajo la supervisión de una mujer lesbiana en 2017. A Ames se le negó dos años después la promoción que pidió, y la demovieron a un puesto inferior poco después.
Según el estado, Ames fue demovida porque el nuevo liderazgo de la agencia quería reestructurar sus operaciones para enfocarse en la violencia sexual en el sistema de correccionales juveniles. Ames dirigía un programa dirigido a combatir las violaciones en prisión pero era percibida como alguien con quien era difícil trabajar, de acuerdo con los documentos de corte.
Las personas que estuvieron a cargo de esa decisión también son heterosexuales, indicó el estado. Cortes inferiores, incluyendo el Sexto Circuito de Apelaciones con sede en Cincinnati, fallaron a favor del empleador de la mujer. Fue entonces cuando Ames recurrió a la Corte Suprema.
La decisión de los magistrados de la Corte Suprema afecta demandas en al menos en 20 estados y el Distrito de Columbia donde, hasta ahora, los tribunales han impuesto un estándar más alto cuando miembros de un grupo mayoritario, incluyendo a personas blancas o heterosexuales, demandan por discriminación amparándose en la ley federal.
Fuente: telemundo.com






