100 licencias que se traducen en 3.028 días. Ese es el número total que lleva en reposo Ruth, funcionaria de Inmunomédica Laboratorio. Según acusó el centro médico a través de una querella, la matrona lleva en “descanso” ocho años.
El libelo que ingresó al Juzgado de Garantía de Concepción —y que tuvo a la vista Bío Bío Investiga— relata en seis páginas que “increíblemente” Ruth todavía no ha retornado a su lugar de trabajo, lo que “constituye una irregularidad que impide al empleador poner fin a la relación laboral”.
Según los antecedentes que hasta ahora maneja Inmunomédica, el diagnóstico más frecuente de la funcionaria es “enfermedad o accidente común” emitidas por un médico general y un traumatólogo. Sin embargo, y según plantea la querella, es totalmente falso porque se le “ha visto en distintos lugares en perfecto estado de salud”.
“Se ha intentado por diversas vías que la trabajadora dé alguna explicación acerca de tan irregular proceder, pero sistemáticamente ella se ha escudado en el fuero que la ampara”, detalla el escrito.
Primeras acusaciones
Según esboza el libelo en sus páginas, durante 2018, año en que comenzaron los primeros “reposos médicos”, Ruth tuvo “diversos problemas con algunas de sus compañeras de trabajo”.
Dichas quejas quedaron acreditadas en cartas enviadas a la dirección del centro médico. Una de ellas, fechada en abril, relata que “tenían que tolerar sus conversaciones y actitudes poco adecuadas y desagradables en su lugar de trabajo”.
“Otra situación que nos molestaba era que colocaba su nombre en la orden de laboratorio siendo que quien tomaba las muestras éramos nosotras”, expuso.
Una segunda colega la acusó, también a través de una carta, de que le tenía que hacer el trabajo administrativo que le correspondía a ella.
“No respetaba horarios de llegada. Firmaba el libro anotándose horas extras. Además, en su horario de trabajo quería que nosotros tomáramos las muestras y ella solo se dedicaba a conversar por teléfono con familiar o amigos. Debíamos soportar conversaciones no adecuadas para un lugar de trabajo”.
Y agregó:
“En muchas ocasiones he tenido que ver situaciones desagradables. Una de esas es que esté depilándose en la toma de muestras (…) situaciones de mal gusto. Y ver cómo humilla y hostiga a mis compañeras de trabajo”.
Malos tratos
Una tercera carta de una enfermera revela que muchas veces le tocó asumir los turnos sola o alargar sus jornadas laborales porque Ruth llegaba tarde o “simplemente no llegaba”.
“Y al día siguiente el libro se encontraba firmado como si hubiera cumplido su horario”, acotó.
De las cinco misivas que recibieron en Inmunomédica, todas coincidieron que Ruth no cumplía sus horarios, que tenía malos tratos y que generaba un ambiente hostil.
Una de las últimas acusaciones que llegó contra ella iba bajo la consigna “abuso de poder de un superior”. Estaba firmada por todas las secretarias de laboratorio.
“Nos reta en voz alta frente a los mismos y nos dice que ella manda y que debemos hacer lo que ella nos dice. Incluso los pacientes le han hecho ver que lo que hace no es correcto”, decía.
Los médicos
Si bien la mayoría de las licencias son de 30 días, existen algunas de 155 y 73 emitidas durante 2018.
La mayoría fue firmada por Humberto Melo Aiello. El facultativo se tituló en 1964 y tiene especialidad en Traumatología y Ortopedia.
Bajo su Rut aparecen 72 licencias por el diagnóstico de Traumatología. Es decir, el 72% del total de las 100.
Contactado por este medio respondió que no conoce a Ruth y que hace tres años no ejerce. Insinuó que, incluso, podrían haber falsificado los certificados.
Falsificación
El abogado querellante Nelson Villena Castillo, explicó que también investigarán a los médicos para saber si están involucrados o no.
“Nosotros no pedimos que se investigue a la Isapre. Creemos que no tiene responsabilidad, pero sí estamos pidiendo que se oficie para ver si esas licencias han sido rechazadas, como parece ser”, aclaró.
A Ruth se le está imputando el delito de falsificación de licencias. Según la querella, en “coparticipación con los profesionales de la salud que le han extendido licencias médicas durante más de 8 años”.
“La querellada ha sido vista en distintos lugares en perfecto estado de salud”, aseguran.
Fuentes de este medio confirman dicha versión. De hecho, fue un gerente de Inmunomédica quien la vio en un restaurante hace aproximadamente dos meses. Se le veía bien, dice uno de los consultados.
Sumado a esto, no descartan el delito de fraude de subvenciones y/o estafa.
Este medio intentó en reiterados intentos contactar a Ruth y al Compin. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no fue posible.






