Enrique Rojas: «Una mujer madura es aquella que ha hecho las paces con su pasado, que ha sabido perdonar y perdonarse y mira al futuro con ilusión»

Enrique Rojas: «Una mujer madura es aquella que ha hecho las paces con su pasado, que ha sabido perdonar y perdonarse y mira al futuro con ilusión»

La serenidad emocional no se mide por la edad, sino por la reconciliación interior. Descubre las claves del psiquiatra Enrique Rojas para liberarse de la culpa y encarar la vida con verdadera ilusión.

La serenidad personal rara vez llega marcada por la fecha que figura en el DNI o por el simple gesto de ir acumulando velas en la tarta de cumpleaños. En realidad, la estabilidad emocional depende en gran medida del modo en que procesamos nuestras vivencias, los fallos cometidos y cada uno de los capítulos de nuestra historia personal. Alcanzar ese desarrollo interior exige un esfuerzo explícito de aceptación, un aprendizaje continuo en el que la paz mental se consigue únicamente tras liberarse de cargas pesadas y del lastre de la culpa constante.

Comprender esta evolución requiere redefinir muchos de los conceptos tradicionales sobre el equilibrio psicológico y la salud mental en las distintas etapas de la vida. Son muchas las personas que pasan décadas enteras buscando un bienestar duradero sin darse cuenta de que esa tranquilidad florece cuando se suaviza la autoexigencia cotidiana. Aprender a convivir de forma armónica con los errores del pasado resulta imprescindible para no quedarse estancado en lamentaciones que consumen la energía del presente.

A lo largo de los años, diversos especialistas en conducta humana han analizado cómo la interpretación que hacemos de los acontecimientos cotidianos moldea de manera directa nuestro estado de ánimo. La clave fundamental para vivir con mayor ligereza reside en abandonar la trampa de la perfección absoluta, permitiendo que la razón y los sentimientos caminen alineados sin generar fisuras ni conflictos internos innecesarios que terminen desgastando la salud mental.

La clave de la madurez emocional según Enrique Rojas

El psiquiatra Enrique Rojas afirmó recientemente que «una mujer madura es aquella que ha hecho las paces con su pasado, que ha sabido perdonar y perdonarse y que mira al futuro con ilusión«. Esta conocida reflexión invita a desvincular el crecimiento interior de lo meramente cronológico o estético, situando el verdadero foco en la reconciliación afectiva con una misma.

Para el célebre especialista en el abordaje clínico de la depresión y la ansiedad, la verdadera armonía surge cuando se logran integrar las experiencias más duras sin terminar atrapado en ellas. En sus habituales análisis sobre el bienestar, Rojas insiste en que la felicidad no es un logro estático ni algo que dependa en exclusiva de los triunfos profesionales aislados, los cuales pueden terminar convertidos en un doloroso desierto afectivo si no existen vínculos reales y profundos con quienes compartirlos.

La madurez no es acumular años, sino aprender a mirar hacia atrás sin dolor y hacia adelante con esperanza

Por todo ello, la salud emocional pasa por cultivar la inteligencia afectiva y aprender a esquivar la trampa de la hiperresponsabilidad. Entender la madurez como un proceso guiado por el perdón y por una mirada ilusionada hacia lo que está por venir permite construir relaciones mucho más sólidas, reducir la autoexigencia desmedida y disfrutar, al fin, de una serenidad auténtica y duradera en el día a día.
Fuente: elconfidencial.com