Fecha: 10 de enero de 2026
Estados Unidos habría advertido a Diosdado Cabello, una de las figuras más poderosas del chavismo y actual ministro del Interior de Venezuela, que podría convertirse en un objetivo directo de Washington si se niega a cooperar con un proceso de transición política en el país.
De acuerdo con informaciones difundidas por medios internacionales y fuentes cercanas a la administración estadounidense, Washington estaría presionando a los principales jerarcas del régimen para garantizar una transición ordenada tras la salida de Nicolás Maduro del poder. En ese contexto, Cabello es considerado un actor clave debido a su influencia sobre los cuerpos de seguridad y grupos armados afines al oficialismo.
Las advertencias, transmitidas a través de intermediarios, indicarían que una actitud de bloqueo u obstaculización del proceso político podría derivar en acciones directas en su contra, similares a las ya aplicadas contra otros altos funcionarios venezolanos acusados de narcotráfico, corrupción y violaciones graves a los derechos humanos.
Estados Unidos busca evitar un vacío de poder que genere caos institucional, violencia interna o una crisis humanitaria aún mayor. Para ello, intenta asegurar la cooperación de sectores del chavismo que aún conservan control territorial y militar, ofreciendo garantías condicionadas a una transición pacífica y verificable.
Analistas señalan que Diosdado Cabello representa uno de los principales obstáculos para una salida negociada, dado su discurso confrontacional y su control sobre estructuras represivas. No obstante, también advierten que cualquier intento de neutralización directa podría provocar reacciones internas imprevisibles, debido a su peso dentro del aparato del poder.
Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial del gobierno venezolano ni del propio Cabello sobre estas advertencias. Sin embargo, el escenario refuerza la percepción de que la presión internacional sobre la cúpula del chavismo se encuentra en una fase decisiva.






