La Casa Blanca diseña una batería de sanciones contra España que amenaza el negocio mundial de Repsol

La Casa Blanca diseña una batería de sanciones contra España que amenaza el negocio mundial de Repsol

El pulso de Pedro Sánchez a Donald Trump puede salir muy caro al sector energético español y de forma particular a su buque insignia: Repsol. Según ha sabido Vozpópuli de fuentes próximas a la Administración estadounidense, la Casa Blanca, a través del Departamento de Tesoro, ha preparado un extenso cuadro sancionadoren el que se incluyen como destinatarias empresas españolas con negocio en Estados Unidos y que, de forma muy concreta, pone en la diana de Trump los intereses de Repsol en EEUU y en el resto del continente americano.

El informe fue encargado inmediatamente después de la comparecencia, el pasado 4 de marzo, en la que el presidente del Gobierno español desempolvó el manido eslogan zapaterista del ‘No a la guerra’ para justificar su negativa a permitir el uso de las bases militares de Morón y Rota a las fuerzas militares estadounidenses relacionadas con el operativo de la ofensiva ordenada contra Irán por Trump el pasado 28 de febrero, en una operación conjunta con Israel que ha generado el rechazo de los estadistas europeos, encabezados por el jefe del Ejecutivo español.

El alcance de las medidas sancionadoras se centra de forma muy particular sobre el negocio de Repsol en Estados Unidos, donde tiene importantes intereses en explotación de yacimientos petrolíferos, en Texas y Alaska, en generación y producción de gas no convencional, en este caso en Pensilvania, y en proyectos fotovoltaicos y de desarrollo de energías renovables, sobre todo centrados en el Estado de Nuevo México. La compañía mantiene también una fuerte apuesta inversora, cifrada en los 10.000 millones de euros, para los próximos tres años.

Inversiones en Venezuela

Además, a mediados de febrero pasado, el Gobierno estadounidense autorizó a la energética española a reanudar, junto a otras compañías, sus operaciones en Venezuela y a realizar nuevas inversiones en exploración y producción de hidrocarburos en el país caribeño, inmerso en un periodo transitorio tras la captura de Nicolás Madurocomo consecuencia de una operación ordenada por el presidente de EEUU el pasado 3 de enero, saldada también con la detención de la esposa del exdictador chavista, Cilia Flores.

Tras la luz verde estadounidense, Repsol espera la concesión de nuevas licencias de explotación en Venezuela que podrían ser bloqueadas merced a la escalada de tensión en las relaciones diplomáticas entre Washington y Madrid.

De acuerdo con las fuentes consultadas, el presidente norteamericano ya ha abordado el informe “en al menos una reunión” con sus colaboradores, sin que se pueda precisar por el momento “si finalmente dará vía libre para que se apliquen las sanciones”.

La inquina de Bessent

Entre quienes avalan el plan sancionador se encuentra el propio secretario del Tesoro, Scott Bessent, uno de los integrantes de la Administración Trump que más crítico se ha mostrado con el posicionamiento del Gobierno español respecto a la guerra de Irán. Bessent llegó a achacar a lo que consideró una “inaceptable” falta de colaboración de Moncloa la consecuencia de que pudieran producirse bajas entre los soldados de EEUU: “Todo lo que retrase nuestra capacidad para llevar a cabo esta guerra de la manera más rápida y efectiva pone vidas estadounidenses en riesgo. Los españoles están poniendo vidas estadounidenses en peligro”, declaró el secretario del Tesoro como réplica a la declaración efectuada por Sánchez el pasado 4 de marzo.

«Pagar los platos rotos»

El criterio de los asesores de la Administración estadounidense sobre las opciones reales de que esta acometida contra intereses españoles en territorio americano -y por extensión a nivel mundial- acabe produciéndose “dependerá sobre todo de si la guerra con Irán se enquista. Si eso ocurre -añaden las fuentes consultadas- existen pocas dudas sobre que Trump, quien solo tiene petróleo en la cabeza, elegirá el sector energético para que España pague los platos rotos y de paso le sirva de excusa para minimizar en lo posible lo que será percibido por los estadounidenses y el resto del mundo como un fracaso personal”.

El plan previsto para sancionar a Repsol supone un paso más en las ‘medidas de represalia’ que Estados Unidos se reserva para infligir un correctivo al Gobierno español. La primera de ellas fue advertir a las empresas estadounidenses con intereses en territorio español de que España no era considerado ya unsocio fiable” por la Administración Trump. El objetivo era que estas firmas valoren la idoneidad de mantener e incrementar sus inversiones en territorio español.

Información sobre las empresas de la SEPI

Posteriormente, la Casa Blanca requirió, a través de la red ligada a su representación diplomática en Madrid, la última información disponible sobre las empresas españolas con participación pública que operan en territorio estadounidense.

Según una fuente próxima a la Administración norteamericana, esta petición, previa al plan dirigido contra Repsol, formulada desde Washington podría apuntar también a alguna medida de presión, como la suspensión de contratos, sobre firmas como Indra, Telefónica, Navantia y otras grandes compañías con capital público que mantienen actividad en Estados Unidos.

Fuente: vozpopuli.com