La irrupción de Apuestas Royal como patrocinador en el fútbol chileno abre interrogantes sobre sus eventuales nexos con el gobierno venezolano, en un contexto donde las licencias de juego dependen de organismos estatales altamente politizados, que utilizan sus redes sociales institucionales para defender a Nicolás Maduro y que son dirigidos por cercanos al detenido líder del régimen. «Estos son sistemas que están relacionados con la estructura clientelar y de vínculos, conexiones y afinidades políticas que se han creado en el gobierno de Venezuela. Lo más probable es que esta casa de apuestas tenga vínculos con el gobierno venezolano», advierte la periodista especializada en crimen organizado Ronna Rísquez. En el portal de la empresa figuran los logos de la Lotería de Aragua y de la Comisión Nacional de Loterías, presidida por el general Carlos Carvallo, también subdirector de la Dgcim, organismo señalado por su presunta participación en el asesinato en Chile del exteniente Ronald Ojeda.
El Campeonato Nacional de Fútbol de Primera División inició hace una semana y, más allá de los resultados de cada partido, lo que llamó la atención fue que 11 de los 16 equipos de la liga tenían como auspiciador el sitio de apuestas en línea Apuestas Royal, de origen venezolano.
La marca, que hasta ahora era desconocida en Chile, llamó la atención primero de los hinchas y luego de la opinión pública en general, por el lugar preponderante que ocupa en la indumentaria de estos clubes. En las camisetas de Deportes Concepción, Audax Italiano, Deportes Limache, Huachipato, Universidad de Concepción, Unión La Calera, Ñublense y Cobresal está estampada a la altura del pecho, por ser el patrocinador principal. En el caso de Deportes La Serena, Everton y Palestino, el casino en línea es auspiciador secundario y figura en la parte baja de la polera o en el área del brazo.
Más allá de que las casas de apuesta on line fueron declaradas ilegales por la Corte Suprema el año pasado -aunque varias patrocinan a diversos equipos de fútbol chilenos-, Apuestas Royal no solo llamó la atención por el número de equipos que auspiciaban, sino porque en su página web figura el logo de la Lotería de Aragua, siendo esta última una región de Venezuela que ha estado en el radar desde que se hizo conocido el grupo de crimen organizado Tren de Aragua, cuyos líderes han operado en nuestro país.
Lo cierto es que no sólo figura ese logo en la web de Apuestaroyal.com. También aparece el de instituciones pertenecientes al Estado venezolano vinculadas al otorgamiento de permisos a empresas de apuestas, como el del Instituto Nacional de Hipódromos (INH) y el de la Comisión Nacional de Loterías, organismos que en ese país están altamente politizados.
En este punto se encienden algunas alarmas, muy especialmente si se toma en cuenta que medios y especialistas venezolanos han advertido de los posibles vínculos entre el régimen de esa nación y las casas de apuestas. Esto, curiosamente, en un país donde el sueldo mínimo mensual no supera los 2 dólares y donde la crisis económica -entre otras- ha generado una diáspora de más de 7 millones de personas. Es decir, donde la población en general no dispone de recursos para gastar en juegos de azar y donde, para completar la ecuación, no se cuenta con un organismo controlador que regule las apuestas en línea.
«El país (Venezuela) adolece de normativas específicas en materia de juegos en línea, por lo que se ha creado un vacío legal en un actividad que suele mover mucho dinero, sin que en Venezuela haya información oficial sobre estos montos. La importancia de regular los sistemas de envite y azar, así como de todo tipo de apuestas, es prevenir la legitimación de capitales y evitar que la delincuencia organizada se sirva de esa estructura para sus fines criminales, tal y como lo señala la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito».
Así se advierte en un reportaje titulado «La casa de apuestas que lleva las riendas del hipismo en Venezuela», que publicó la Alianza Rebelde Investigativa, integrada por los medios venezolanos independientes TalCual, El Pitazo y Runrunes.
Y es que en el 2020 las mismas autoridades venezolanas otorgaron una licencia para que una empresa privada, en exclusiva, se encargara de habilitar el funcionamiento de las casas de apuestas, incluidas las que funcionan en línea. Se trató de La Inmejorable, en cuyo portal aparece Apuestas Royal (ver abajo).
Andrés Galperin, director de Apuestas Royal, dijo a El Mercurio la semana pasada que la inversión para auspiciar a los equipos del fútbol chileno había sido de 3 millones de dólares y que no tenían «relación alguna con fenómenos criminales» (ver abajo).
«Todas estas estructuras de apuestas, como todo en Venezuela, están controladas y regidas por el gobierno»
«Es importante tener claro que todas estas estructuras de apuestas, tanto hípicas como otro tipo de apuestas en línea, como todo en Venezuela, están controladas y regidas por el gobierno y por intereses políticos», explica al ser consultada por El Líbero la periodista venezolana de investigación, especializada en materias de crimen organizado, Ronna Rísquez, autora del libro ‘El Tren de Aragua. La banda que revolucionó el crimen organizado en América Latina’.
Aunque la periodista aclara que no tiene información sobre los dueños de Apuestas Royal, más allá de la que han publicado los medios de comunicación luego de que se supo del patrocinio de este casino en línea a equipos de fútbol chilenos, sí advierte que «no es que cualquier persona puede abrir y operar un sistema de apuestas en Venezuela».
«Estos son sistemas que están relacionados con la estructura clientelar y de vínculos, conexiones y afinidades políticas que se han creado en el gobierno de Venezuela. Lo más probable es que esta casa de apuestas tenga vínculos con el gobierno venezolano o con figuras del gobierno venezolano. No es posible que algo de este tipo en Venezuela opere si no tiene algún vínculo con el gobierno«, señala Rísquez a El Líbero.
Los vínculos políticos: Presidente del INH sacó en diciembre una canción con Maduro
En Venezuela, para poner en funcionamiento una empresa que opere apuestas de carreras de caballos, se debe contar con el visto bueno de la Superintendencia Nacional de Actividades Hípicas y del Instituto Nacional de Hipódromos. Este último es el mismo cuyo logo aparece en el portal de Apuestas Royal, casino en el que efectivamente se pueden hacer apuestas en carreras hípicas de ese país, a lo que allá se le dice «sellar el 5 y 6».
Los dos organismos antes mencionados son presididos por el exbeisbolista y cantante venezolano, afecto al madurismo, Antonio ‘El Potro’ Álvarez. Fuentes que pidieron mantener sus nombres en reserva aseguraron a este medio que no se abre una casa de apuestas en ese país sin su venia.
Además de estos dos cargos, ‘El Potro’ es también director del Hipódromo La Rinconada, ubicado en Caracas; miembro de la Comisión Nacional de Carreras de Caballo de ese país y además encabeza la Junta liquidadora del INH. Es decir, él mismo lidera el organismo encargado de la extinción de la institución que también preside. La decisión de poner fin al señalado instituto la tomó Hugo Chávez en 1999 mediante decreto dictado a través de Ley Habilitante, cuando recién iniciaba el régimen y hasta ahora no se ha materializado. Álvarez ostenta también el puesto de presidente de la Fundación Poliedro de Caracas, recinto para espectáculos (similar al Movistar Arena) ubicado en La Rinconada.
‘El Potro’, quien fue Ministro de Deportes del gobierno de Maduro entre 2014 y 2015, hace demostraciones públicas hasta la actualidad de su afinidad con el régimen venezolano, incluso a través de las redes sociales oficiales del INH.
El pasado 21 de diciembre, cuando las fuerzas estadounidenses ya estaban desplegadas en parte de la costa venezolana y el Presidente Donald Trump amenazaba con intervenir, se publicó en la cuenta en Instagram del INH una canción en la que cantan Maduro y ‘El Potro’.
«No a la guerra loca. No crazy war, no crazy war», se escucha en la voz de Maduro. «Venezuela quiere la paz, tiene un pueblo que la defiende, no subestimen a su gente, van de frente con Nicolás», se oye después.

Más recientemente, el miércoles de este semana, se publicó en esa misma cuenta una imagen de Maduro y de Cilia Flores, en la que se lee: «Han transcurrido 33 días del secuestro», más la etiqueta #LosQueremosDeVuelta.

Ese mismo 4 de febrero, en la cuenta oficial del INH se publicó una foto de Chávez vestido de uniforme militar y tras él una imagen del Cuartel de La Montaña (donde permanece su cadáver), junto al mensaje «Día de la dignidad nacional». Esto, en referencia al cumplimiento de los 34 años del 4 de febrero de 1992, fecha en la que el líder del régimen venezolano puso en marcha un fallido golpe de Estado en contra del entonces Presidente Carlos Andrés Pérez.

En noviembre de 2023 también se usaron las redes del INH para dar a conocer una cabalgata en la que participó ‘El Potro’ en apoyo al referendo por El Esequibo que convocó Maduro en diciembre de ese año.
En el mencionado reportaje de la Alianza Rebelde Investigativa se denunció además que para esa actividad el presidente del INH y sus acompañantes usaron caballos de carrera que son propiedad privada, sea de personas naturales o jurídicas.
Presidente de la Conalot es también subdirector de la Dirección de Contrainteligencia vinculada al caso Ojeda
La Comisión Nacional de Loterías (Conalot) es el otro ente estatal cuyo logo aparece en la página del ahora auspiciador de 11 equipos de fútbol chilenos de primera división.
En la Conalot llama la atención que sus redes sociales oficiales también se emplearon esta semana para pedir el retorno de Maduro y Flores y para recordar los 34 años de la intentona golpista de Chávez.

Resulta que tanto este organismo, adscrito al Ministerio de Economía, como la Comisión Nacional de Casinos, Sala de Bingo y Máquinas Traganíqueles de Venezuela, adscrita al Ministerio de Interior, son presididos por el general de división de la Guardia Nacional Bolivariana, Carlos Carvallo Guevara.
Este uniformado es también subdirector de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en su país. Así lo informó el medio venezolano ArmandoInfo en julio de 2024 y medios chilenos que durante el primer trimestre de ese año advirtieron además de una posible vinculación del uniformado con el caso de Ronald Ojeda.
La conexión se daba debido a que esa unidad militar fue señalada de participar en el secuestro y posterior asesinato del exteniente venezolano que estaba asilado en Chile. En Caracas, la sede de la Dgcim es uno de los lugares donde permanecen detenidos algunos presos políticos, que según medios de ese país han sido sometidos a torturas. A principios de enero familiares de estos detenidos hicieron vigilias a las afueras de ese lugar.
En un reportaje que publicó Bío Bío se informó también que Carvallo estuvo en Santiago en 2007 cursando un diplomado en Defensa, en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (Anepe) y que a finales de 2008 también pasó por la Academia Superior de Carabineros. Para entonces era estrecho el vínculo entre la Presidenta Michelle Bachelet y Chávez.
En la biografía de su cuenta en Instagram Carvallo incluye la siguiente información: «Dr. Comercio y Negocios Int., Univ. Chile» y «Dr. Economía, ANEPE Chile».
Apuestas Royal tiene sede en Curazao, «donde las leyes que regulan los juegos de azar son más laxas»
En el sitio de Apuestas Royal, también aparece el logo de la página del Registro de licencia de juegos en línea de la Autoridad de Juegos de Curazao (GCB cert.gcb.cw). Esto se debe a que el casino en línea tiene su sede en esa isla del Caribe, según indican ellos mismos en su portal.
«www.apuestasroyal.com es propiedad de y está operado por Bet N Play Solutions BV, una empresa registrada y establecida bajo las leyes de Curazao, con número de registro 163749 y domicilio social en Abraham Mendez Chumaceiro 03, Willemstad, Curazao», señalan.
En ese mismo texto hacen esta advertencia: «Bet N Play Solutions BV está tramitando una licencia ante la Autoridad de Juegos de Curazao (CGA) con número de solicitud de licencia: OGL/2024/927/1070».
La información que figura en la página de Apuestas Royal parece no corresponderse con lo dicho en entrevista publicada la semana pasada en El Mercurio por el abogado Luis Quintana, quien fue presentado en la nota como «el interlocutor de la empresa con los clubes».
«Contamos con una licencia internacional de Curazao, la misma bajo la cual operan algunos de los casinos on line más grandes y reconocidos a nivel mundial. Obtenerla implica un proceso riguroso, costoso y altamente exigente que decidimos asumir precisamente para ofrecer un respaldo serio a nuestros clientes», dijo en esa conversación.
Lo de tener sede en Curazao no es un hecho aislado por parte de Apuestas Royal. En el mencionado reportaje «La casa de apuestas que lleva las riendas del hipismo en Venezuela» se señala que para febrero de 2024 se contabilizaban 36 compañías de juegos de envite y azar a las que se les había otorgado licencia en Venezuela, detallando que «seis de las operadoras están radicadas en Curazao, donde las leyes que regulan los juegos de azar son más laxas».
En ese mismo trabajo periodístico se mencionan las declaraciones hechas por el investigador de evasión tributaria corporativa, Marteen Hietland, quien advierte: “El mayor problema con este tipo de empresas es que la vigilancia sobre ellas es sumamente difícil para los gobiernos, ya que los jugadores (apostadores) pueden estar en cualquier parte del mundo y es difícil saber cuál es la persona dueña de las ganancias y pedir reportes sobre las ganancias. Lo que aumenta el problema es que países como Curazao no vigilan muy bien ese sector de los juegos de azar”.
La Inmejorable, empresa privada venezolana que terminó otorgando los permisos y en la que figura Apuestas Royal
En el citado reportaje de la Alianza Rebelde Colaborativa se indica además que en julio de 2020 la Superintendencia Nacional de Actividades Hípicas de Venezuela informó a través de la cuenta en Twitter del INH que se le había otorgado licencia a la empresa Corporación El Inmejorable 804 C.A. como «única operadora habilitada para el desarrollo de la actividad hípica a través de los centros de apuestas y páginas web que promocionen las apuestas de caballos internacionales».
«Todos los demás negocios deben obtener una licencia de esta empresa, para operar legalmente en Venezuela», indican expresamente en el mencionado trabajo periodístico.
Abogados venezolanos que pidieron mantener sus nombres en reserva advirtieron que el otorgamiento de la licencia en esos términos implica un hecho «grávisimo». «Se le dieron a un privado potestades estatales», señala uno de ellos.
De acuerdo con estos juristas, tal cosa solo podía haber ocurrido si una ley formal lo permite, y estando siempre el privado sujeto a mecanismos de probidad, transparencia y rendición de cuentas muy altos, para evitar corrupción y otros delitos. Sobre estos controles se desconoce si existen.
En todo caso, en la página de La Inmejorable figura Apuestas Royal en la lista de empresas que operan bajo licencia. Son un total de 32. También aparece una lista de 66 «casas de apuesta no autorizadas».

En el mencionado reportaje se asegura que no todas las casas de apuestas a las que El Inmejorable autorizó operaciones cumplen con los requisitos para solicitar licencias previstos en la normativa publicada en la Gaceta Oficial Número 40.523 de octubre 2014 (equivalente al Diario Oficial), la “regulación que regirá el otorgamiento, funcionamiento y supervisión de licencias para empresas operadoras, autorizaciones para centros de apuestas y/o afiliados a empresas operadoras y el registro de las jugadas”.
Lo que ha dicho Apuestas Royal: «No tenemos relación alguna con fenómenos criminales»
El Líbero intentó contactar a Apuestas Royal a través del chat en línea que tienen en su web -único medio de contacto disponible en la página- y de mensajes privados en Instagram. A través de ambas vías se indicó el interés en saber cómo nació la empresa, así como las razones por las cuales aparecen en el portal los mencionados logos.
Por Instagram se nos solicitó un número telefónico, que les facilitamos, pero no hubo más comunicación.
En todo caso, en la mencionada entrevista concedida a El Mercurio el pasado 30 de enero, Andrés Galperin, quien fue identificado como director de Apuestas Royal, fue consultado sobre el hecho de si estaba informado «de las dudas y sospechas que existen sobre el origen del financiamiento de su empresa», haciéndole mención a que «en su sitio web se menciona la Lotería de Aragua y obviamente hay un estigma ligado a aquello, a actividades fuera de la ley».
«El origen de nuestra actividad está vinculado a un sorteo de lotería digital propio, llamado Ruletas Royal, que fue desarrollado y regulado en Venezuela bajo el marco del organismo competente en ese país. En ese caso se trató de la Lotería del Estado Aragua, que tiene 88 años regulando dicha actividad. Ese fue el punto de partida del proyecto, vinculado a un esquema formal, y no tenemos relación alguna con fenómenos criminales ni con organizaciones ajenas a las actividades reguladas», respondió.
De acuerdo con Galperin, «la mención de Aragua responde exclusivamente a este contexto institucional y administrativo. Con el tiempo la empresa evolucionó hacia un modelo de entretenimiento digital internacional, con estructura corporativa independiente y operaciones comerciales fuera de Venezuela. Cualquier asociación entre este origen regulatorio y actividades ilícitas es incorrecta y no tiene sustento».
No se abordaron en esa conversación los posibles nexos entre Apuestal Royal y el régimen de Venezuela, tomando en cuenta el origen que el propio empresario admitió.
Se indica en la nota que Galperin es un empresario venezolano radicado en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, y que la empresa fue fundada hace cuatro años. Se señala además que ni la Asociación Chilena de Casinos de Juego de Chile ni la Agrupación Chilena de Plataformas de Apuestas en Línea manejan antecedentes sobre la compañía, que hasta ahora era desconocida en el país.
Fuente: ellibero.cl









