Agentes federales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS)dispararon y mataron a un hombre la mañana de este sábado en Minneapolis, Minnesota, en un incidente que las autoridades federales vinculan a un operativo migratorio.
Según medios locales, el siniestro en el tercer tiroteo relacionado con agentes federales en la ciudad desde la muerte de Renee Good el 7 de enero.
Un video publicado en redes sociales muestra el tiroteo a distancia. En la grabación, se ve a varios agentes federales forcejeando con un hombre para llevarlo a la acera mientras al menos uno de ellos lo golpea con un objeto. Se escucha un disparo inicial y otros más.
El DHS, en una declaración difundida, ofreció su versión y dijo que a las 9:05 a.m. (hora central) agentes de la Patrulla Fronteriza realizaban un operativo “contra un inmigrante ilegal buscado por agresión violenta”.
Fue entonces que un individuo se les acercó con una pistola semiautomática de 9 mm, según la publicación del departamento, y los agentes intentaron desarmarlo.
El agente que disparó «temía por su vida», dijo el DHS. La agencia argumenta que el hombre “se resistió violentamente” y, “temiendo por su vida”, un oficial disparó a la defensiva.
El hombre recibió asistencia médica en el lugar, pero fue declarado muerto allí mismo, según el comunicado.
El tiroteo ocurrió en el área de 28th Street West y Nicollet Avenue.
Decenas de manifestantes se congregaron en el lugar y exigieron con furia que la policía arrestara a los agentes federales. En respuesta, las fuerzas del orden utilizaron gases lacrimógenos y granadas aturdidoras.
En el mismo reporte se indicó que se usaron irritantes químicos para dispersar a la multitud.
Según la versión de las autoridades, el fallecido también tenía dos cargadores y “no tenía identificación”, y señaló que posteriormente llegaron alrededor de 200 personas a las que calificó de “alborotadores”, afirmando que obstruyeron y agredieron a fuerzas del orden, por lo que se aplicaron medidas de control de multitudes.
El incidente se produce en un clima de alta tensión por las operaciones migratorias en Minnesota. Previamente se había reportado la muerte de Renee Good, una mujer de 37 años, abatida el 7 de enero por un agente de ICE en Minneapolis.
Además, medios locales y estatales han documentado un segundo tiroteo ocurrido la semana siguiente: un hombre recibió un disparo de un agente federal en el norte de Minneapolis el 14 de enero, lo que alimentó nuevas protestas.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó de repugnante el hecho de este sábado.
«Acabo de hablar con la Casa Blanca tras otro horrible tiroteo perpetrado por agentes federales esta mañana. Minnesota ya ha tenido suficiente.Esto es repugnante. El presidente debe poner fin a esta operación. Retirar a los miles de agentes violentos y sin formación de Minnesota. Ahora mismo», escribió.
Tras el disparo mortal contra Renee Good, la administración Trump ordenó a unos 1,500 soldados activos que estén alerta para un posible despliegue en Minnesota.
Dos batallones de la 11º División Aerotransportada, con sede en Alaska, se encontraban bajo órdenes de preparación para intervenir en Minnesota, aunque no estaba claro cuál sería su función en ese estado.
Los militares podrían asumir tareas de control de multitudes o apoyo a las fuerzas del orden en las protestas.
Por su parte, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, dijo que la idea de enviar soldados en servicio activo a Minnesota para ayudar en la represión migratoria es una idea ridícula e inconstitucional,
Frey pidió a los manifestantes a mantener la paz para que el presidente no vea la necesidad de enviar al ejército estadounidense.
Fuente: cibercuba.com






