Legalizar el aborto no evita que las mujeres mueran por esta causa

Legalizar el aborto no evita que las mujeres mueran por esta causa

Un nuevo análisis de datos en África subsahariana cuestiona uno de los argumentos más utilizados para promover la legalización del aborto: que su prohibición causa numerosas muertes por procedimientos clandestinos. La investigación demuestra que, contrario a la narrativa dominante, la legalización no solo no disminuye las muertes maternas, sino que hay casos en los que las incrementa.

El estudio examina específicamente la situación en países africanos que han legalizado el aborto en las últimas décadas. Sudáfrica, frecuentemente citada como “caso de éxito”, presenta datos contradictorios que no respaldan la presunta reducción del 90% en muertes maternas que suele atribuirse a la legalización de 1996. Las estadísticas muestran que las hospitalizaciones por abortos incompletos se mantuvieron sin cambios antes y después de la ley, mientras que las muertes maternas por aborto han aumentado constantemente desde su legalización.

«Se estima que el 58% de los abortos en el sur de África siguen siendo inseguros, y Sudáfrica constituye el 90% de la población regional«, señala el informe. Las muertes maternas en general se duplicaron o triplicaron en los años posteriores a la legalización, principalmente debido a la epidemia de VIH/SIDA, pero la evidencia indica que el aborto legal contribuye significativamente a la propagación de enfermedades de transmisión sexual.

Zambia, el primer país africano en legalizar el aborto por presuntas “razones socioeconómicas” en 1972, tampoco muestra mejoras significativas en 50 años. Por el contrario, un estudio de 1980 encontró que «el mayor aumento en admisiones hospitalarias se registró en Zambia, el único país en África subsahariana donde el aborto era legal«. En Lusaka, la capital, las complicaciones por aborto que requirieron hospitalización más que se duplicaron de 1,448 a 2,991 en solo cuatro años desde 1972.

Casos más recientes refuerzan esta tendencia. En Ruanda, donde el aborto se legalizó en 2012, las muertes maternas por esta causa aumentaron del 3% al 6-7%. Etiopía lo legalizó en 2006, resultando en un incremento de complicaciones en todo el país. Mozambique, que lo legalizó recientemente, había logrado reducir las muertes por aborto en un 82% en los cinco años previos a la legalización.

La experiencia europea ofrece ejemplos notables: Malta y Polonia, con las tasas más bajas de mortalidad materna en el mundo, prohíben más del 99% y 98% de los abortos respectivamente. Malta no ha registrado muertes maternas en más de una década.

El análisis sugiere que la legalización puede tener efectos contraproducentes: si bien permite que médicos calificados realicen el procedimiento, también facilita la operación de practicantes sin credenciales y reduce la percepción de riesgo entre las mujeres. Muchas continúan recurriendo a fuentes menos confiables por razones de privacidad, costos o desconocimiento del cambio legal.

Los hechos son claros y se extienden a todos los países en donde el aborto se ha legalizado: las muertes maternas se incrementan, no disminuyen, y las conductas riesgosas asociadas a estas aumentan, como la promiscuidad y la consecuente propagación de enfermedades de transmisión sexual.
Fuente: razonmasfe.com